CEUTA Y SU FUTURO

Publicaba ayer Carmen Echarri en su columna de opinión  un artículo titulado “Ceuta y su futuro”. En él expresaba la reflexión que le merecía la práctica finalización de la nueva cárcel de Ceuta. Como bien comenta la directora de “El Faro”, pocas fueron las voces que  se levantaron para oponerse a la construcción de esta megaprisión cuando ésta fue anunciada. Algunos, desde Madrid, decidieron que Ceuta debía retrotraerse al pasado para volver a ser un penal, como ya lo fue durante varios siglos. Aquí, en nuestra ciudad, el gobierno local asintió sin rechistar. Decían que esta obra iba a traer muchos beneficios para Ceuta en forma de trabajo y dinero público invertido que, vía impuesto, alimentaría las arcas municipales. Beneficios sí, pero efímeros. Lo que nos va a quedar es un paisaje destruido y una imagen de ciudad presidio que despierta viejos fantasma del pasado.

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Yo, como muchos ceutíes, recordamos la belleza del paraje que ha quedado destruido por la instalación del vertedero de inertes y luego por la construcción del nuevo penal. Era una estampa preciosa. Un bello valle siempre verde coronado por los fuertes de Piniers y Mendizabal. Ahora lo que se ve es una montaña de escombros y los edificios que forman el conjunto penitenciario. El paisaje ha sido completamente destruido por la irracional mano del ser humano.

¿Qué le vamos a dejar a nuestros hijos? Preguntaba Carmen Echarri en su artículo. Poco me temo. Nuestro lugar ha sido drásticamente alterado lo que, sin lugar a dudas, condicionará el futuro de Ceuta. Las alternativas para una Ceuta distinta y renovada desaparecen al ritmo que marcan las excavadoras. Los ceutíes deberíamos mostrar más amor a esta tierra alzando la voz de manera unánime para evitar la destrucción de nuestro patrimonio natural y cultural. Tenemos la responsabilidad ética y el deber cívico de proteger y legar en las mejores condiciones posibles el patrimonio heredado. No somos nadie para dilapidarlo en aras a obtener beneficios a corto plazo. Pensemos en ello y actuemos en consecuencia.

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