LA FORTUNA ME HA ENCONTRADO

El día 14 de mayo de 2015, a las 17:45 h, viví uno de los momentos más importantes de mi existencia. A lo largo de mis cuarenta y cinco años de vida llevo acumulados muchos momentos malos y buenos. Por fortuna han sido más abundantes estos últimos que los primeros. En el plano personal, sin lugar a dudas, los días más importantes han sido los de mi graduación en la Universidad, mi boda con Silvia y el nacimiento de mis dos hijos: Alejandro y Sofía. Tampoco han faltado hechos significativos en mi vida profesional. Desde muy pequeño tuve la vocación de ser arqueólogo. Todo comenzó en las clases particulares de Don Cristóbal. Calculo que sería el año 1981. Entonces tenía doce años. En esas clases particulares conocí a Gustavo. Era un niño de mi edad, rubio, alto y con los ojos claros. Lo conocía del colegio y también por la tienda que sus padres tenían en la Plaza de los Reyes. La tienda se llamaba Safari y vendían zapatillas de deporte. Su madre tenía vínculos familiares, aunque lejanos con mi padre. Eran mis primos segundos o algo así.

Pues bien, un día Gustavo mientras que terminamos los ejercicios me comentó que en la Gran Vía, cerca de su casa, aparecían llaves antiguas, monedas y restos de vasija. Me llamó mucho la atención. No hacía mucho que había leído “Viaje al centro de la tierra” de Julio Verne y tenía fresco los misterios que encerraba la tierra. Tanto me intereso lo que me contaba Gustavo que al sábado siguiente quedé con él para que me indicará dónde encontraban esos “tesoros antiguos”. Aquel día me llevó hasta un punto de la parte meridional de la actual Gran Vía. Por entonces aquello era un gran descampado con muchas casas derruidas y otras en ruina. Creo recordar que el Ayuntamiento había iniciado un procedimiento de expropiación para construir lo que con el paso de los años se convertiría en la Avenida Sánchez Prados.

El lugar exacto de donde Gustavo y sus amigos excavaban buscando cosas antiguas era una terraplén bajo unas casas antiguas que podría tener unos dos metros y metros de altura. Un poco más alto de nuestros pequeños cuerpos se apreciaba un nivel con trozos de cerámica, huesos y metales. Como no llevábamos ningún tipo de herramienta nos ayudamos de un palo o de las simples manos para sacar algunos objetos. Sentí una gran emoción al excavar y sacar de la tierra piezas antiguas. Lógicamente éramos unos niños y no sabíamos nada de la cronología de aquellos fragmentos de cacharros que sacábamos de la tierra.

Tanto me gustó aquella experiencia que volví uno y otro día a aquel lugar para seguir buscando objetos antiguos. Iba allí al salir de  clase al mediodía y también algunas tardes. Todo lo que encontraba lo metía en la mochila del colegio. Mi madre empezó a sospechar que algo estaba haciendo. Llegaba siempre con los pies y los pantalones manchados de tierra, algo todavía no extraño en unos tiempos en los que los niños aún jugábamos en la calle. Pero un día, no recuerdo muy bien cuando ni porqué, mi madre miró en mi mochila y encontró trozos de cerámica y un escardillo azul que había comprado en la “Ferretería Aguilar”. Los libros estaban manchados de tierra y, claro está, esto me costó una severa regañina. Al llegar mi padre a casa para comer mi madre le contó lo que había pasado. Y me pregunto: ¿Dónde has sacados esos trozos de cerámica?  Y se lo expliqué. Me dijo que tuviera cuidado con la ropa y los libros, y que esos objetos tenía que entregarlos en Cultura. Y así lo hice. En aquellos tiempos la Dirección Provincial de Cultura estaba en el Paseo del Revellín, al lado de la casa de mi tío Manolo y mi tía Pili. El primer día que aparecí allí con mi bolsa de cerámica y otros objetos la cara de sorpresa fue mayúscula. No era normal que un niño de doce años llegará diciendo que había encontrado restos arqueológicos en la Gran Vía.

Con el paso del tiempo la sorpresa se convirtió en normalidad, pues era raro la semana en el que no llegaba allí con mi recopilación de piezas arqueológicas. En uno de esos días me dijeron que el Director Provincial de Cultura quería hablar conmigo. Como es lógico me puse muy nervioso. Me condujeron a su despacho. Era un señor con una gran barba, cara de buena persona y muy simpática. Su nombre era Pepe Abad. Me invitó a que me sentará enfrente de su mesa de despacho y me dijo: tengo una sorpresa para ti. Y me entrego una carta. En ella se decía que en la Comisión Provincial del Patrimonio Histórico Artístico se había acordado “dotar de credenciales a varios jóvenes colaboradores de la Sala de Arqueología que entregan los objetos que encuentran en derribos y obras”.

DSCF4422

Pero no fue lo único que me dio. Con su voz amable me agradeció mi labor y me entregó un libro: “El Faraón de Oro” de Karl Bruckner. Antes de hacerlo me lo dedicó: “al joven colaborador de las actividades culturales, José Manuel Pérez Rivera, para que amplie sus conocimientos y afición a la arqueología. Ceuta, julio 1983”.

DSCF4426

DSCF4427

A los pocos días me entregaron mi carnet de “colaborador de investigaciones arqueológicas”. Estaba contentísimo.

DSCF4424

Me comentaron que el Director de la Sala Municipal de Arqueología quería conocerme. Fui a verle a la desaparecida Sala de Arqueología que se encontraba en los  jardines de la República Argentina. Me trató con mucho cariño. Era Don Emilio Fernández Sotelo. Me dijo que conocía a mi padre por el tema de la fotografía, a la que ambos eran aficionados. También me animó a que a partir de ese momento le llevará a él todo lo que encontraran y que me pasará por el museo siempre que quisiera y mis estudios me lo permitieran. Desde aquel día iba casi todos los sábados a la Sala de Arqueología para ayudar a Don Emilio y, sobre todo, para aprender que eran todos esos objetos que estaban expuestos en la Sala de Arqueología. De todos ellos el que más me impresionaba era el esqueleto humano que se encontraba en una vitrina ubicada en el centro del museo.

Al año siguiente de empezar a ir por la Sala de Arqueología Don Emilio me comentó que iban a empezar una excavación al principio de la calle Jaúdenes y que me pasará por el solar si quería echar una mano. Me encantaba la idea. Convencí a mi amigo Darío para que fuese conmigo. Y allí nos presentamos los dos. Yo con dieciséis años y Darío con quince dispuestos a convertirnos en arqueólogos. Sería las 18:00 de la tarde. Como era noviembre el día empezaba ya a oscurecer apenas pudimos hacer algo. Nos pusieron en el lado de la parcela que colindaba con la calle O’Donnel. Y tuvimos la suerte del principiante. Nada más empezar encontramos una moneda, concretamente un maravedí resellado.  Fue mi primera experiencia en una excavación arqueológica. Seguí yendo todos los días a la excavación y los sábados por la mañana a la Sala de Arqueología.  Así comenzó mi camino que me llevaría a convertirme en arqueólogo.

Han pasado más de treinta años. Antes de licenciarme participé en cerca de veinte excavaciones arqueológicas y una vez licenciado he dirigido o codirigido diecisiete intervenciones arqueológicas. Mi vida profesional no ha sido tan exitosa como la personal, pero no me puedo quejar. He tenido la oportunidad de trabajar en lo que me gusta. Cuando tenía casi asumido que mi actividad como arqueólogo era parte de mi pasado la diosa Fortuna me ha querido dar una nueva oportunidad. Como el Ave Fénix renazco de entre las cenizas para volver a mi labor de arqueólogo. He estado casi quince años sin coger un palustrín. Y se nota tanto en el plano psicológico como en el físico. Me duelen casi todas las articulaciones, aunque no he perdido del todo la agilidad y el olfato de arqueólogo.

 A mi regreso a la arqueología he apreciado los profundos cambios que han afectado a mi manera de percibir y sentir. Antes nunca me preocupe del destino de los caracoles y las lagartijas que andaban por la zona de la excavación ni prestaba atención a las aves que merodeaban el solar.

DSCF4287

También siento de otra manera. Durante mi carrera profesional he excavado muchas tumbas, pero nunca antes pensé en los sentimientos de los familiares que habían perdido a un ser querido.

 En estos quince últimos años he madurado mucho en el plano intelectual. Han sido muchas lecturas y muchos momentos de reflexión de los que han surgido ideas que no hace mucho tiempo empecé a publicar primero en el blog “la renovación de la vida” y  ahora en esta página dedicada al significado de la vida y la obra de Patrick Geddes. Aquella cita que tanto me emocionó de Schiller cuando la leí cada día cobra más sentido: “no existe la casualidad, y lo que se nos presenta como azar surge de las fuentes más profundas”.  De igual modo,  presentía que una cita, pero en este caso de Patrick Geddes, iba a ser fundamentales en mi vida: “no busques nada: la fortuna te busca a ti”. Le hice caso a Geddes y se ha cumplido su pronóstico. La fortuna me ha buscado para hacer un hallazgo arqueológico de extraordinaria relevancia.

hallazgo

No, no ha sido simple azar. Las fuerzas  profundas a las que se refiere Schiller, ahora lo entiendo, han impulsado las velas de mi nave hasta llevarme hasta aquí.  La misma fuerza que en forma de viento trajo la balsa de Ulises hasta esta tierra han dejado la semilla de mi alma para que brota del vientre de la Madre Tierra y contribuyera a la continua renovación de la vida que ella representa. Yo tenía que encontrar su imagen y debía estar preparado para entender cuál era el profundo significado de este hallazgo. Todo cobra sentido. Nada es casual.

invierno

Aún lo pienso y me parece mentira. ¿Por qué yo? El sentimiento que  ahora  me embarga es el de una enorme responsabilidad ¿Conseguiré estar a la altura? ¿Seré capaz de llevar este asunto como suficiente valentía, coraje, sabiduría, templanza y justicia? Sé que no estoy sólo. Percibo con intensidad esas fuerzas profundas de las que hablo que los antiguos griegos identificaron con las Nueve Musas del Parnaso y con la propia Madre Tierra: la Naturaleza. Cuento también con la fuerza y la cooperación de mi mujer, mis hijos, mis padres, hermanos y un pequeño, pero leal, círculo de amigos.  Esta combinación de fuerzas profundas y seres queridos me ayudaran a cumplir mi destino.

CRÓNICA DEL ENCUENTRO DE REFLEXIÓN SOBRE LA REVOLUCIÓN INTEGRAL

Entre los pasados día 1 al 3 de mayo de 2015 se ha celebrado en Miraflores de la Sierra (Madrid) el primer encuentro de reflexión sobre revolución integral. Esta reunión partió  de la iniciativa de un grupo de personas afines a la obra y el pensamiento de Félix Rodrigo Mora. La mayor parte del peso organizativo recayó en Sofía Armenteros y David Algarra, pero también han sostenido esta difícil carga otras personas como Vanesa, Héctor, Miguel, María y Jesús Tejo, entre otros. Este último ha sido la persona con la que he compartido más tiempo y conversación. Tuvo la gran amabilidad de recogerme en la estación de Collado Villalba y la hospitalidad de acogerme en su casa durante la noche previa a mi regreso a casa. Jesús ha jugado un papel  importante, junto a María García, en la elección del lugar donde nos íbamos a reunir, comer y dormir. La elección ha sido muy acertada. El albergue del Colladito ofrecía unas instalaciones adecuadas para el encuentro y un entorno ambiental de gran belleza.

Albergue del Colladito (Miraflores de la Sierra, Madrid)

Albergue del Colladito (Miraflores de la Sierra, Madrid)

Una de las primeras personas a las que vi y reconocí fue a mi querido amigo José María Peiró. José María es, sin lugar a dudas, la persona con la que mantengo un contacto más fluido de todos los amigos y amigas que he hecho gracias al entrar en contacto con la obra de Félix Rodrigo Mora. Al verlo nos dimos un fraternal abrazo, como no podía ser de otra manera. También pude hacer un gesto similar con amigos como David Algarra o Joan Enciam. Me hubiera encantado darle también un fraternal abrazo a mi también querido amigo Blai Dalmau, pero al final no pudo ser. Ya habrá otra oportunidad para conocernos en persona. La ronda de abrazos no quedo ahí. La murciana Isa Galindo ofrecía abrazos gratuitos y nos hemos dado varios durante estos días.

Como sucede en todas las reuniones, sobre todo cuando se dan cita muchas personas,- más de cien en este primer encuentro sobre revolución integral-, no siempre tiene uno la oportunidad de conversar con todos y cada uno de los participantes. Se dan muchas circunstancias para el explicar el porqué llegamos a hablar con unos más que otros. La casualidad juega un papel importante. Al final terminamos hablando con la persona que se sienta a nuestro lado, con la que compartimos mesa o con la que duerme en la litera de arriba o de al lado. También sucede que sentimos cierta predisposición a hablar con determinadas personas, sin saber muy la razón que lo explica. Por el contrario, con otras la conversación no pasa de un hola o ni siquiera eso. En este sentido fue todo un acierto comenzar el encuentro con una breve auto-presentación para explicar cuál es nuestra trayectoria y los proyectos en los que estamos inmersos. Me sorprendió la gran diversidad de trayectorias personales e iniciativas, aunque con un denominador común: el inconformismo con la realidad presente y las ganas de trabajar en pro de un cambio radical en el discurrir histórico de la humanidad antes de que el proceso de deshumanización y destrucción de la tierra sean irreversibles.

20150503_093013

                Tras las auto-presentaciones llegó el turno de las charlas y ponencias. La primera fue la de Félix Rodrigo Mora que nos habló de sus libros inéditos sobre la Segunda República y la Alta Edad Media. No voy a comentar nada de la disertación de Félix, ya que él no quiso que se grabara y habló de ciertos asuntos que sólo quería compartir con las personas que participamos en el encuentro. Lo que sí quiero hacer es hablar de la impresión que me ha causado la personalidad de Félix. Me gusta observar a las personas para intentar vislumbrar lo que fluye en su interior. Esa tarde  Félix me pareció una persona muy cansada y meditabunda. Al día siguiente lo noté mucho mejor. No obstante seguía en ese estado de profunda concentración en lo que escuchaba y de toma de anotaciones en las hojas de papel que portaba en su mano. Con los ojos cerrados y evidente relajación corporal mantenía los ojos cerrados para no perder detalle de lo que se decía en el amplio salón de reunión que nos acogió estos tres intensos días de trabajo. Como uno más, sentado en el círculo que formamos para facilitar la comunicación, pedía la palabra para hacer algún comentario o intercedía para que otros pudieran hablar. En la relación de tú a tú mantiene esa misma actitud de escuchar más que de hablar. Durante estos días he tenido la oportunidad de compartir en al menos dos ocasiones mesa y mantel con Félix. La verdad es que no hemos hablado mucho. Así que no sé lo que él piensa de mi y ni tampoco lo que yo pienso de él. Creo que después de estas palabras Félix ya sabe cuál ha sido mi impresión sobre su personalidad.

20150503_120741

El sábado fue una jornada muy intensa. Terminamos todos exhaustos. Menos que puede despejar mi mente y tonificar mi cuerpo durante la estupenda sesión de yoga que nos ofreció Leire Saitua: una magnífica profesora. Os lo aseguro. Sé de lo que hablo.

El día comenzó con la presentación del documento desarrollado antes del encuentro por Sofía Armenteros. Desde mi punto de vista estuvo muy bien.  Era necesario conocer el marco teórico y el análisis de la situación actual por la que pasa el mundo y nuestro país. Tras la alocución de Sofía tomo la palabra Jorge Rulli para presentar el libro “La Tiranía de los Derechos” de su amigo Brewster-Kneen. Todos nos quedamos boquiabierto al ir escuchando la biografía de Jorge y la extraordinaria sabiduría que desprendían sus palabras. Ofreció datos impresionantes sobre los oscuros negocios que están detrás de buena parte de la política internacional. A mí, personalmente, me impresionó saber que tras el desbloqueo del embargo a Cuba se encuentran la sucia mano de la multinacional Monsanto.

Rafael Rodrigo ofreció una charla sobre las consecuencias de la Ley Integral contra la Violencia de Género. Este es un asunto complejo y delicado. Lo que parece evidente, y la charla de Rafael demostró, es que su redacción supone un auténtico despropósito cuyo único propósito ha sido incrementar la tecnoburocracia tentacular y transmitir una imagen muy negativa de un género: el masculino.

De los textos que se leyeron en la primera parte de la mañana todos coincidimos en resaltar el interés del análisis sobre Podemos realizado por Esteban Vidal, que al final no pudo asistir al encuentro.  Me hubiera gustado intervenir para hablar sobre el concepto de intelectual. Desde mi punto de vista, un intelectual es toda aquella persona que goza de una vida interior plena dirigida al fomento de la bondad, la búsqueda de la verdad y el desarrollo de su capacidad creativa. Otros, como los que describe Esteban Vidal, también mantienen activo su pensamiento, pero lo dirigen hacia el poder y la exaltación de su ego. Nosotros, los que participamos en el proyecto de revolución integral, somos herederos de una tradición intelectual emprendida por autores como Blake, Ruskin, Morris, Emerson, Whitman, Thoreau, Melville, Hugo, Zola, Mazzini, Tolstoi, Dostoievski, Ibsen, Geddes o Mumford, entre muchos otros,  que denunciaron los resultados que para el ser humano ha tenido el proceso de mecanización y conquista física. Como una sola voz, protestaron contra los sacrificios y brutalidades inhumanas, el grosero materialismo y el craso olvido de la personalidad humana equilibrada y plena.

20150503_115622

En la segunda parte de la mañana del sábado se dedicó a la reflexión sobre la autotransformación del sujeto. Participaron Ricard Vidal, que nos habló de manera muy acertada sobre el silencio; se leyó el texto preparado por mi apreciado amigo Blai Dalmau; Álvaro Gutiérrez abrió su corazón para hablarnos  de todo el aprendizaje adquirido entre logros y fracasos; y también tuve la oportunidad de presentar mi libro: “la espiral de la vida. El camino hacia la Vida Buena”. En apenas diez minutos intenté explicar el funcionamiento de las “máquinas pensantes” diseñadas por Patrick Geddes, que han sido revisadas y actualizadas por un servidor. Y  no lo conseguí. Era una pretensión pueril. Resulta imposible explicar un tema tan complejo como mi investigación en diez minutos, cuando para lo mismo he necesitado para mis alumnos del Máster de Educación de la Universidad de Granada varios días de intenso trabajo y explicación. Espero al menos haber suscitado el interés sobre este proyecto en algunos de los presentes al encuentro.

La tarde del sábado fue por igual intensa que agotadora. Llegó el momento de reflexionar sobre la revolución integral. Fueron muchos los intervinientes con ponencias muy interesantes. La presentación del documento marco corrió  a cargo de Laia Vidal. A continuación Joan habló del proyecto de Can Tonal, información complementada por Gorka Pinillos que trató la experiencia de la Cooperativa Integral. El tono de la conversación cambió cuando intervino Eduardo Martínez. Como buen artista preparó a los asistentes con una breve canción y uno sones de su guitarra. Era una preparación necesaria para hablar de erotismo y de su novedoso proyecto de revolución erótica. Sin salirnos del mundo del arte tomó la palabra Irene García que nos ofreció una estupenda charla sobre el papel del arte en el cambio de paradigma que estamos intentando propiciar desde la revolución integral. Pienso que animado por el espíritu artístico que se respiraba en la sala, Miguel Vázquez utilizó un tono provocador y dramático para exponernos su visión de la realidad y el modo de enfrentarla. Miguel tiene una personalidad arrolladora y ambivalente. Llama la atención su mirada limpia y su corazón ardiente. Es una persona de la que uno sabe que no duraría en ofrecer su vida para defender a sus compañeros. Dispuesto a luchar, como reza en el juramento de los jóvenes ateniense, “solo o con el apoyo de todos”. Una persona que aúna fuerza en la voz y una exquisita sensibilidad que le lleva a emocionarse ante el  tierno brote de un roble.

20150503_104454

El segundo bloque de la tarde del sábado estuvo dedicada la reflexión sobre estrategias y tácticas. La ponencia marco corrió  a cargo de Karlos Luckas. Karlos es uno de los referentes del movimiento que ha venido a llamarse de “revolución integral”. Al principio me quedé un tanto descolocado. Habla de la “gente” sin que supiera a quien se refería. Esta “gente” era la que había tomado la iniciativa de organizar este encuentro. Y ellos, los otros, eran él, Félix y me imagino que también Prado: los intelectuales. Él no se identificó como tal, pero era fácil adivinar que marcaba una clara diferencian entre la gente y los grandes popes de la revolución integral. No deja de ser curioso que posteriormente el ponente criticara el pensamiento de Auguste Comte precisamente por la rígida división social que el célebre filósofo francés estableció entre “gentes”, “jefes”, “intelectuales” y “emocionales”. No obstante, la conferencia estuvo realmente bien. No cabe duda que es una persona con una dilatada trayectoria política e intelectual que nos ofreció una brillante ponencia y bien argumentada exposición sobre las estrategias y tácticas que son necesarias desplegar para unir los objetivos con las acciones y éstas con los logros que seamos capaces de alcanzar juntos mediante la voluntad y la constancia.

Es necesario, como bien indicó Karlos, clarificar los objetivos de la revolución integral. Quizás este trabajo sea el que tendríamos que abordar en la próxima reunión del proyecto de revolución integral. Pienso que este primer encuentro ha cumplido con creces el objetivo de conocernos en persona y saber cuáles son las líneas de trabajo de cada uno de  nosotros. Los documentos elaborados por Félix Mora, Prado Esteban, Sofía Armenteros, Laia Vidal y Karlos Luckas,  entre otros, constituyen un magnífico punto de partida para aclarar el qué, el por qué y el cómo de la revolución integral. Respecto a esta última cuestión parece evidente que se plantean a priori dos opciones: tomar el poder o separarse de él. Desde mi punto de vista, los cambios que han sido efectivos a lo largo de la historia son aquellos que arañan las máquinas de la estructura de poder interrumpiendo el orden y desafiando las normas. Un ataque de este tipo no aspira a tomar la ciudadela de la autoridad, como decía Mumford, sino a alejarse de ella y paralizarla sigilosamente. En cuanto se extiendan estas iniciativas, -entre las cabe citar al movimiento neo-rural o las ciudades en transición-, la autoridad volverá a la fuente adecuada: la personalidad humana y las comunidades basadas en la cercanía y las relaciones cara a cara.

20150503_102758

La primera pregunta que deberíamos plantearnos es la siguiente: ¿Qué es la revolución integral? Para mí se trata de un movimiento cívico que tiene como principales objetivos la defensa, potenciación y renovación de la vida, el fortalecimiento de la vida interior y la elevación de la condición humana. Sus integrantes, con su voluntad y esfuerzo constante, quieren contribuir a que todas las personas tengan la oportunidad de gozar de una vida digna, plena, rica y significativa. Una vida, en definitiva, que merezca ser vivida.

El  cómo conseguir la transformación que buscamos requeriría una extensa argumentación. No obstante, creo que esta palabras de Lewis Mumford resumen bien el proceso: “solo aquellos que día a día tratan de renovarse y perfeccionarse serán capaces de transformar nuestra sociedad, mientras que aquellos que estén ansiosos por compartir sus altos dones con la comunidad entera, -en verdad con toda la humanidad-, serán capaces de transformarse a sí mismos”. Este proceso de autoeducación y autodesarrollo era conocido en la Grecia Clásica con el nombre de Paideia.

Para el hombre y la mujer despierta, la propia vida es esencialmente un proceso de educación, realizado a través de la maduración, la crisis, y la renovación. Merced a este proceso educativo  emergen las más plenas potencialidades de la comunidad y de  la persona. Esta filosofía no segrega el aprendizaje de la vida, o el conocimiento de la acción. El ser humano del que estamos hablamos nunca abandona la “escuela”, porque en ningún momento cree que haya completado su educación. Este es, desde mi punto de vista, el único medio eficaz para constituir un cuerpo social orgánico en el que cada uno de sus miembros han desarrollado al máximo su capacidad de equilibrio, universalidad y totalidad. Este último aspecto es fundamental para alcanzar el éxito en una empresa de cambio social como la que pretende el bloque para la revolución integral. Cada uno de nosotros, como las células de un organismo biológico, debe poseer las capacidades y los conocimientos para llevar a cabo cualquiera de las funciones necesarias para la supervivencia del grupo, aunque desarrolle  alguna en particular. Tales conocimientos y destrezas, a diferencia de las células, no son inconscientes, sino que deben adquirirse a través de la paideia o la educación.

20150503_112301

Tal y como nos recuerda Werner Jaeger en su estudio “Paideia: los ideales de la cultura griega”, “la democracia, con su apreciación optimista de la capacidad del ser humano para gobernarse a sí mismo, presuponía un alto nivel de cultura. Esto sugería la idea de hacer de la educación el punto de Arquímedes en que era necesario apoyarse para mover el mundo político”. Las ideas de Jaeger sobre la paideia fueron resumidas por Lewis Mumford en su obra “Las transformaciones del hombre”. Según la lectura que hace Mumford de este término, la paideia, -tarea que debe de convertirse en la principal de la vida del hombre democrático-, “es la educación mirada como una transformación de la personalidad humana que dura toda la vida, y en la cual todos los aspectos de ella desempeñan un papel. A diferencia de la educación en el sentido tradicional, la paideia no se limita a procesos de aprendizaje consciente, ni a iniciar a los jóvenes en la herencia social de la comunidad. La paideia es más bien la tarea de dar forma al acto mismo de vivir, tratando toda ocasión de la vida como un medio para hacerse a sí mismo, y como parte de un proceso más amplio de conversión de hechos en valores, procesos en finalidades, esperanzas y planes en consumaciones y realizaciones. La paideia no es únicamente un aprendizaje: es un hacer y un formar, y la obra de arte perseguida por la paideia es el ser humano mismo”.

Disculpen esta extensa digresión. Vuelvo a la crónica del encuentro sobre revolución integral. Tras las palabras de Karlos Luckas habló César Lema. Él nos contó su interesante experiencia vital que le llevó desde una pequeña aldea gallega a la Universidad para estudiar biología, todo ello animado por su temprana vocación en la recolección y estudio de los recursos silvestre. César es un gallego de pura cepa. Tiene ese singular humor, esa tranquilidad y bondad tan propia de los oriundos de Galicia.

20150503_105902

Fernando García es una de las personas con las que he percibido mayor grado de afinidad profesional, intelectual y cívica. Ambos hemos trabajo en unidades técnicas dedicadas al diseño y promoción de proyectos de dinamización económica basados en el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales y culturales del territorio. Además mantenemos en nuestras respectivas localidades una comprometida y activa actividad cívica en la defensa del patrimonio natural y cultural. Pensamos de manera global, pero actuamos en el lo local, con todos los problemas que acarrea enfrentarse al poder no de manera abstracta, sino hacerlo con las personas poderosas de tu pueblo o ciudad. Como decía Mumford, alguien tiene que oponerse al complejo del poder, enfrentándoles a sus propias contradicciones e incoherencias. Mientras que alguien lo haga la megamáquina sentirá granos de arena que no impiden su funcionamiento, pero poco a poco van erosionando sus engranajes hasta que un día imprevisto se pare. Esta es la esperanza y la lucha que  anima a gente como Fernando y como yo.

20150503_104404

                Antonio Alduán compartió con nosotros su rica experiencia vital. Hablo con el corazón, aunque este latiera con tanta fuerza que no dejaba salir las palabras de su boca. Pero lo hizo y dio un testimonio de vida muy valioso. Antonio es de aquellas personas valientes y decididas que buscaban y logran la coherencia entre lo que piensan y lo que hacen.

                Alfredo no encontró el texto que buscaba en el móvil, pero sin duda es una persona brillante y comprometida. Tuvimos la oportunidad de charlar un rato sobre Ceuta y las complejas relaciones sociales e identitarios que se dan en contextos pluriculturales como la ciudad en la que vivo. Alfredo tiene mucho que decir en la revolución integral  y sin duda lo hará.

                Isa Galindo es una persona realmente entrañable, simpática y cariñosa. Dotada de una gran sensibilidad emocional y un gran amor por la naturaleza. Nos habló del desarrollo de las monedas locales, un tema importante que domina a la perfección. Isa va a la concreto. Si la economía es básicamente un intercambio de bienes y servicios a través de unos elementos simbólicos como las monedas habrá que cambiar estas últimas si queremos transformar la economía. Isa va al grano y a lo concreto. Que el campo está sucio no espero a que nadie lo limpie por mí: “me agacho y lo hago yo misma”.

20150503_105944

                Con las palabras de Isa terminamos la sesión vespertina. Cenamos y luego disfrutamos de una alegre fiesta animada por la voz, la guitarra y otros instrumentos musicales, aderezada con un sorbos de hidromiel traída por nuestro querido amigo David Algarra. Yo me retire pronto, pero me consta que la fiesta continuó tras bien entrada la madrugada. Según me contaron la sesión de chistes fue muy buena.

                La fiesta sabatina quedaba reflejada en los rostros de algunos compañeros a la mañana siguiente. Una vez recuperado en el tono con el desayuno nos hicimos una foto de grupo antes de emprender un agradable paseo por el bosque cercano.

20150503_100051

Contamos con unos guías extraordinarios: José María Peiró, Miguel Vázquez y César Lema. Mi querido amigo José María fue el primero en hablar. Me encanta la ternura y el amor con la que José María habla de los árboles. Ver y escuchar a mi amigo Peiró me ha hecho considerar en serio la posibilidad de la reencarnación. José María es la perfecta reencarnación de un druida. Desprende bondad y sabiduría por cada uno de los poros de su piel. Su sensibilidad es exquisita. La lectura que hizo de un poema de Tagore llegó a emocionarme.

20150503_102147

                De Miguel Vázquez ya he hablado. Tiene una personalidad muy marcada en la que se complementan una gran fuerza expresiva y dramática con una sensibilidad profunda y conmovedora. Se agachó para mostrar un brote de roble con gran mimo y amor. Nos explicó la enorme riqueza vital que fluye en un metro de bosque. Estas palabras me hicieron recordar la reciente lectura del libro “en un metro de bosque.  Un año observando la naturaleza” de David George Haskell (editorial Turner, 2014).

20150503_105031

                El ambiente de expectación ante la belleza del bosque y la cantidad de información que aporta una lectura atenta y detallada del paisaje fue aumentando a cada paso que dábamos. Algunas personas seguían de cerca a César Lema y otras seguían los comentarios de Félix sobre la cultura popular relacionada con el uso y  disfrute de los bosques en la España rural.

20150503_110454

                Nos podríamos haber tirado todo el día en el bosque, pero teníamos que volver concretar las acciones y la estrategia que nos permitirán avanzar por el largo y complejo camino de la revolución integral. Una vez en la sala de reuniones la primera en tomar la palabra fue Prado Esteban. Casi todo lo que dijo me pareció muy oportuno y acertado, sobre todo su insistencia que tiene para el proyecto de revolución integral el desarrollo de la creatividad y el fomento de la imaginación que tiene su plasmación más concreta en el arte. Lo único que no me gusta en la utilización del término “seres nada”. Uno de los momentos que menos me gustaron del encuentro fue cuando un compañero se presentó de manera amarga como un “ser nada”. No existen “seres nada”, desde mi punto de vista. Existen personas que por distintos motivos no han conectado con su “yo cósmico” o Ser espiritual, si les gusta más este término. Todos los seres humanos estamos dotados de la misma dignidad y valor existencial. El problema es que no todos, por razones autoimpuestas o por la descabellada acción del complejo del poder, llegan a adentrarse en el cuadrante de la vida interior plena a la que sólo podemos llegar mediante una educación integral que contempla la educación de los sentidos, la educación experiencial y la educación emocional.

20150503_120751

El núcleo de la vida interior plena corresponde a los ideales sociales, económicos, políticos y espirituales que caracterizan a la sociedad en la que nos ha tocado vivir. A partir de ellos establecemos la ética que nos guía por el camino de la búsqueda de la verdad y damos forma a los símbolos con los que modelamos  nuestros proyectos creativos. Unos proyectos que debemos poner en práctica mediante la acción combinada de la política, la cultura y el arte. Si algo nos falta para avanzar por el camino del que acabo de dibujar un bosquejo es ambición espiritual. Y este tiene que ser uno de nuestros principales objetivos: conseguir el despertar de unas consciencias adormecidas y unos espíritus ahogados en un mar de distracciones frívolas y vacuas. Desde luego no creo que vayamos a conseguir mucho si lo primero que le decimos es que son unos “seres nada”.

                En el plano más concreto se trató, por parte de David Algarra, de la continuidad de la página web y la presencia en las redes sociales. También aportaron interesantes propuestas José Francisco Escribano, Fernando García y Leire Saitua con su mandala, además de las muchas personas que propusieron distintas acciones y proyectos.  Queda pendiente una lectura atenta y detallada del documento de estrategia preparado por Karlos Luckas.  Creo que lo mínimo que podemos hacer para compensar el esfuerzo y la generosidad de Karlos para redactar la propuesta estratégica es leerla, comentarla y discutirla para avanzar en este proceso de revolución integral.

                Lo último que hicimos fue escribir en un posit nuestra opinión  sobre el desarrollo del encuentro y las impresiones que lo llevamos de estos tres días de intenso trabajo y cercana convivencia. Por lo que a mí respecta considero que el encuentro ha sido un éxito organizativo que debemos agradecer y reconocer al equipo organizador,  encabezado por Sofía Armenteros y David Algarra. Sólo tiempo, el grado de compromiso personal al que tenemos dispuestos a llegar, la voluntad y el esfuerzo determinarán la aportación que este encuentro tendrá para el proceso de revolución integral que en estos momentos de mutación de la consciencia está tomando forma definitiva.

20150503_143440

Todos y cada uno de nosotros estamos llamados a tomar una parte activa, “solos o con el apoyo de todos”, en la conformación de una nueva relación con el lugar, en la modificación de los actuales principales que rigen el orden mundial y en la redefinición de nuestras relaciones sociales que debemos dirigir a la  bondad, la verdad y la belleza. Necesitamos para ello una nueva educación y una formación integral. Los más jóvenes del grupo de participantes en el encuentro fueron unánimes al reclamar una decidida acción formativa y educativa en el campo de la educación integral. Todo ello, insisto, tiene que llevarnos a conseguir despertar la apagada vida interior, tanto espiritual como intelectual y creativa, que caracteriza al ser humano posthistórico que pueblan nuestras ciudades y pueblos. A partir de estos cimientos intelectuales tenemos que construir, o más bien reconstruir, nuestras ciudades y aldeas, además de iniciar un ambicioso plan de recultivo de nuestros paisajes. Como bien dijo Félix, junto a un grupo de pinos reforestados, este trabajo de recultivo de los paisajes es difícil,  duro y requiere una enorme voluntad y esfuerzo continuado…Pero la esperanza existe. Los primeros brotes de este Mundo Nuevo están echando raíces, incluso en los terrenos más agrestes, como esta semilla de roble que emocionó a Félix y a otras personas que estábamos a su alrededor en ese momento.

20150503_115144

Este brote de roble es una perfecta metáfora de la semilla de este Mundo Nuevo que nos hace albergar esperanza sobre el futuro del planeta y la propia humanidad. Espero que este roble crezca con la misma fuerza y vitalidad que este movimiento de revolución integral. Algún día puede que nuestros hijos y nietas se sienten a su sombra y recuerden que la  semilla de la revolución integral empezó a brotar el 3 de mayo de 2015.

20150503_115132