Ceuta, 11 de mayo de 2016
El cielo ruge sobre Ceuta como presagio de una lluvia fuerte que pronto caerá. El nerviosismo se ha apoderado de las aves que sobrevuelan la ciudad. Las gaviotas y vencejos vuelan de manera frenética antes de desaparecer.
Los pocos huecos que permanecían abiertos entre las nubes y dejaban ver el azul de cielo se han cerrado en un minuto.
Comienza a llover de forma copiosa. El peso de las nubes, cargadas de agua, comprime el aire y carga la atmósfera. Tres golondrinas vuelan junto a mi ventana. Buscan afanosamente un hueco en el que refugiarse de la lluvia. Lo encuentran en las celosías de mi edificio, pero cuando me asoma a verlas ya no están.
La lluvia apenas ha durado dos minutos. Una repentina luminosidad invade la tarde. Las flores recuperan sus colores. La calma regresa al cielo de Ceuta mientras las nubes siguen su camino hacia oriente. Este desfile nuboso suena a despedida. Las lluvias primaverales se despiden y antes de hacerlo se han vestido con sus mejores galas. La gama de colores de las nubes han variado desde el blanco espumoso al negro azabache. Para celebrar este día tan especial han pasado las tropas celestiales bajo un arco singular: un arco iris. Este arco se ha encendido al menos dos veces esta tarde. Algunos de sus colores se han quedado para decorar el ocaso de una jornada extraordinaria. Una vez retirado el sol han aparecido los astros y las estrellas. Me ha sorprendido observar que las dos constelaciones que son visibles desde mi ventana son la Libra, que corresponde a mi signo zodiacal, y la de Virgo. La primera comprende a mi nacimiento físico, y la segunda a mi renacimiento espiritual. Ambas constelaciones están juntas esta noche que se aproxima a mi primer cumpleaños espiritual que celebraré mañana, día 14 de mayo.
Precioso, la primavera se ha despedido con lágrimas dulces en Ceuta pues… El Arco Iris es algo a lo que jamás podré acostumbrarme, cuando aparece todo se detiene, es casi como la sonrisa de la creación.
Muchísimas felicidades por el aniversario espiritual, seguro que fue un día muy especial, tanto el de ese singular nacimiento como su celebración.
Muchas gracias, Windy. Fue un día muy especial, con desfile de nubes y arco iris. Te voy a escribir un email para contarte cuales fueron las circunstancias que se dieron en mi nacimiento espiritual.